Legislación criminal y totalitaria

Cuando visité Auschwitz, no pude por menos de pensar que, salvo la edad de las víctimas, no había gran diferencia entre ese lugar y los centros abortistas. Es muy grave que el Estado rehúse a algunos seres humanos su derecho a vivir.

Desde que empezó la Democracia en España ha habido tres leyes sobre el aborto. Por aborto entendemos aquí realizar la muerte del óvulo fecundado, embrión o feto humano, dentro del seno materno. A partir de la Ley Orgánica 9/1985 el aborto se despenalizó en tres supuestos: violación, riesgo para la salud física y psíquica de la madre, supuesto por el que se llega fácilmente al aborto libre, y malformación el feto. El argumento que se empleó, evitar que una mujer por abortar fuese a la cárcel, no correspondía a ninguna necesidad, porque no ya desde la democracia, sino desde bastante antes, ninguna mujer había ido a la cárcel por este motivo.

La segunda Ley fue la «Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo», con el voto en contra del Partido Popular. Lo sustancial de ella está contenida en una sola frase: «Se reconoce el derecho a la maternidad libremente decidida» (art. 3 & 2), por la que el aborto pasa de delito a derecho. Todo el resto de la Ley, incluidas las cinco veces que afirma que la vida prenatal es un bien jurídico merecedor de protección que el legislador debe hacer eficaz, es puro bla, bla, bla.

La tercera Ley, la Ley Orgánica 11/2015, de 21 de septiembre, es tan solo una modificación mínima de la Ley anterior, requiriendo la nueva Ley la necesidad de consentimiento expreso de los representantes legales de la menor que desea abortar. Todo el resto de la Ley anterior permanece sin modificaciones. Lo más importante fue el cambio de voto del PP, que votó a favor, y a los cinco diputados y siete senadores que no lo hicieron les quitó de las listas.

El derecho a la vida es el derecho humano fundamental, hasta el punto que los demás derechos se apoyan en él. Y es que si no estoy vivo no necesito para nada los demás derechos, perdiendo el Derecho su validez si carece de base moral o pretende que realice una acción inmoral. El derecho a la vida significa derecho a venir a la luz y, luego, derecho a perseverar en la vida hasta su natural extinción. El ser concebido es un ser humano, y por tanto poseedor de una dignidad y derechos. La elección de la mujer no es ya ser madre o no, sino ser madre de un niño vivo o de un niño muerto, y, además, asesinado por ella, lo que en muchas ocasiones supone las graves consecuencias psicológicas conocidas como «síndrome post-aborto». Recuerdo que un sacerdote amigo mío, me dijo que cuando un partidario del aborto le recriminó su postura antiabortista, le respondió simplemente. «Es que vosotros destrozáis a las mujeres y a nosotros nos toca intentar arreglarlas en lo posible». A las mujeres no hay que empujarlas a abortar, sino por el contrario, ayudarles, porque la experiencia muestra que la mujer no quiere suprimir la vida que lleva en su seno, sino, por el contrario, ser ayudada en su maternidad.

En cuanto al niño, ¿qué voy a decir? Es el más afectado por el aborto, la víctima principal, puesto que es asesinado. Supone aplicar la pena de muerte a alguien totalmente inocente. Cuando visité Auschwitz, no pude por menos de pensar que, salvo la edad de las víctimas, no había gran diferencia entre ese lugar y los centros abortistas. Es muy grave que el Estado rehúse a algunos seres humanos su derecho a vivir, pues con ello suprime la distinción, en la que se basa su propia legitimidad, entre derechos humanos y ley positiva, con lo que quedan puestos los cimientos para el Estado totalitario. Los derechos humanos son previos, independientes y superiores a las decisiones de las mayorías, siendo esto válido no sólo para el Estado, sino que incluso el mandamiento divino del amor tiene como fundamento el respeto a los derechos humanos.

Termino recordando que el rechazo al aborto es uno de los puntos más claros de la doctrina católica. Recuerdo que para el Concilio Vaticano II: «el aborto y el infanticidio son crímenes abominables» (GS nº 51). Además «no puede haber verdadera democracia si no se reconoce la dignidad de cada persona y no se respetan sus derechos» (San Juan Pablo II, Encíclica «Evangelium Vitae», nº 101). El aborto es una aberración y mi autocensura me impide poner lo que pienso de los parlamentarios y gobernantes proabortistas.

     

Pedro Trevijano, sacerdote

 

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12 comentarios

Juan Mariner
Los alemanes sabían que, por ley, se había determinado el exterminio de determinadas personas; los españoles sabemos que, por ley, se ha determinado el exterminio de determinadas personas (el nasciturus tiene derechos como hijo póstumo, abortos provocados fuera de a ley son delito...).
1/05/17 1:06 PM
chico
Esto es muy serio. Entonces, se puede llevar al Tribunal de La Haya a los Gobernantes aborteros pues se le puede denunciar por ser criminales contra la humanidad.
1/05/17 5:51 PM
aramdi
Ésta es una verdad a medias:

"El argumento que se empleó, evitar que una mujer por abortar fuese a la cárcel, no correspondía a ninguna necesidad, porque no ya desde la democracia, sino desde bastante antes, ninguna mujer había ido a la cárcel por este motivo."

En efecto, al parecer ninguna mujer ha tenido cárcel efectiva en España, pero sí han pasado una noche en un calabozo y han tenido que pagar multas y firmar en juzgados. Y eso ha ocurrido incluso con la actual Ley Aído, cuando ha llegado a ser aprehendida una mujer que ha abortado fuera de plazo.

Siempre hay resquicions en las leyes. En 2012 una mujer fue imputada por haber hecho abortar a otra con Cytotec sin ser doctora con registro, a pesar de haberlo hecho dentro de los plazos legales.

En cuanto a épocas pasadas, en 1998 todavía se realizó un famoso juicio. El macroproceso de abortos de Málaga comenzó en noviembre de 1986, con una redada policial en la clínica que regentaban Sáenz de Santamaría y Luis Alberto Stolzemburg en la que resultaron detenidos los cuatro médicos de la clínica, cuatro auxiliares y más de una veintena de mujeres acusadas de haberse sometido a abortos.
1/05/17 6:42 PM
Francisco
Padre, el mal necesita legalizarse, porque es un genio, y así se justifican – un poco más- a quienes matan a los hijos/as de sus entrañas. Ya sea óvulo fecundado, embrión o feto humano, todos son seres humanos, pero menos edad, pero son expulsados/as o desmembrados/as con " dolor ". Una muerte que les llega a unos inocentes, en el claustro de su propia Madre, sin que puedan alzar la voz, y acorralados, para luego ser tirados a la basura. Es una de las mayores crimines masivos y vergüenza de la Historia Humana. Sale a colación " ¡¡¡ Mama porque me mataste ¡¡¡. Todos saben que el aborto no es un derecho, y reconocido como tal. Pero como los abortados no pueden ser un grupo de presión, los seguirán matando, en una infame aceptación social, mayoritaria. Y no le enseñan, antes del aborto, la ecografía de su hijo hija a su Madre, pues si la vieran, huirán como el que escapa del mismo diablo. El aborto es un negocio. El aborto no tuvo su origen en las feministas, sino en los grupos de ideología comunista que lo impusieron en la ONU como no delictivo. Al menos en Auschwitz se podía escapar como en otros campos de concentración, " en el abortorío no se puede y hay que esperar el turno a la propia muerte ", y esta prohibido pedir ayuda.
1/05/17 8:14 PM
bubulin
Si se derogara sólo la Ley Aído, se volvería a la hipocresía de tiempos de Aznar, del "delito despenalizado si existe riesgo psíquico de desarrollar neurosis por hacer el esfuerzo de acatar la ley".

Pero si se derogara la Ley Ledesma de 1985, la mujer que abortara sí tendría el riesgo de pasar ocho años en la cárcel. Y eso es bueno. Ahí es donde deben estar tanto ellas como sus secuaces.
1/05/17 11:54 PM
Juan Mariner
Chico: el Tribunal de la Haya está para dar caña a los gobernantes que han caído en desgracia, a los poderos nada de nada.
2/05/17 12:13 PM
Centurión Cornelio
Sólo puntualizar que el exterminio de los nazis se hizo al margen de la ley vigente en Alemania. Es decir, que es falso afirmar que "Los alemanes sabían..."
2/05/17 5:39 PM
jorge
El problema parte de considerar la maternidad (y paternidad) como un derecho, pues de allí se inician las sumas y restas de derechos que, como va la ciencia del Derecho, pueden ser cualquier cosa que se le ocurriese al legislador.

Lo mismo sucede con el matrimonio, y también con el mal llamado derecho a la vida.

Las situaciones de estado de la persona humana, (natural o civil), no deberían ser objeto de derechos, a fin de proveerles con ello inmunidad contra la voluntad (totalitaria), que se esconde detrás de razonamientos falsos e inexactos.

Así, sería imposible llegar con el uso honesto de razón, a la conclusión de eliminar una vida humana, sea a través del aborto o la eutanasia.
3/05/17 2:06 AM
Eiztarigorri
Existe la creencia, infundada, de que existen espacios comunes entre el humanismo cristiano y el mundo moderno. Esa era la idea de Maritain. Así la apelación al conjuro de Auschwitz, Treblinka, Bergen Belse, Sobibor,etc.. producía consenso en torno al humanitarismo. Pero el problema es que eso es no querer enterarse de los datos o desenfocar el análisis. A los demócratas les sucede como a Rudolf Hess cuando decía: "lo malo no nos pertenece" Los demócratas piensan igual. Pero esto sólo puede sostenerse si negamos el hecho de que el nacional socialismo llego al poder a través de unas elecciones democráticas. El problema de fondo de los católicos es que se niegan a negar la mayor, para no convertirse en ciudadanos de segunda o en ciudadanos bajo sospecha, pero los Papas de la Iglesia condenaron desde el principio la ideología liberal en la que se funda la Revolución Francesa, en función de la cual el hombre posee plena autonomía para determinar el bien y el mal de las cosas y si el parlamento dicta una ley, la conciencia debe plegarse. Esa fue la ideología de los jacobinos durante el terror que precedieron a los nazis. Resulta ingenuo creer que por decir que los nazis eran muy malos, que lo fueron, los abortistas se van a hacer atrás, porque el problema de fondo es que las viejas encíclicas antiliberales como el Syllabus, Diuturnum illud, etc apenas son conocidas y no digamos seguidas o enseñadas por la mayoría de los sacerdotes. En consecuencia estamos un jugando un partido si
3/05/17 12:21 PM
vicente
trabajar a favor de la cultura de la vida.
4/05/17 3:51 PM
pedro de madrid
Gastarán millones de euros en hacer que este perversa legislación perdure
13/05/17 7:32 PM
Palas Atenea
Gastarán millones de euros porque ingresarán muchísimos más millones. El aborto es una inversión, si no fuera rentable no se sostendría.
16/05/17 5:55 PM

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